Yo no necesito ayuda

Hay un mensaje motivador con un trasfondo muy positivo pero que, mal interpretado, puede darte más problemas que beneficios.

“Tú puedes con todo”

Y la mala interpretación, el giro de tuerca que algunas personas le dan es:

“Tú solo puedes con todo”

Es absolutamente cierto que cada uno es responsable de su vida y que, dejarnos en manos de los demás y del devenir de las circunstancias, puede acabar en frustración, como poco. Pero cuando confundimos la autorresponsabilidad con el rechazo de la ayuda externa, las consecuencias no son más agradables.

Desde el estrés del día a día en el trabajo, pasando por la conciliación personal y laboral, los conflictos relacionales, la incapacidad de decir “no”, la falta de motivación o de compromiso o la insatisfacción que parece sobrevolar tu cabeza día sí, día no.

Da igual que tu límite llegue a través de una dieta que nunca eres capaz de mantener, de un propósito que siempre acabas abandonando, de un deseo que llevas postergando desde hace años o de una situación concreta que sientes que te supera.

No es necesario vivir una situación traumática para necesitar ayuda

Todas las personas, en un momento u otro (o en varios) necesitamos ayuda.

Y pedir ayuda no significa volcar en otra persona la responsabilidad de solucionarte la vida, eso se llama victimismo, evasión e irresponsabilidad.

Pedir ayuda significa que, desde la humildad, levantas la mano y dices: Yo solo no puedo con esto.

¿Qué NO ES pedir ayuda?

  • Pedir ayuda no te hace más débil
  • Pedir ayuda no es de cobardes, no es de enfermos, no es de víctimas.
  • Pedir ayuda no es molestar a los demás
  • Pedir ayuda no te deja una “deuda a saldar”

Eso sí, se requiere una buena dosis de humildad, de confianza en los demás, de abrir la mente a nuevas propuestas, de valentía para tomar acciones que a ti no se te habían ocurrido y de criterio propio para sopesarlas.

En definitiva, pedir ayuda cuando se necesita es señal de una sana autoestima

Te propongo que te hagas alguna de éstas preguntas y trates de responderte honestamente:

  1. ¿Te resulta fácil pedir ayuda?
  2. ¿En qué circunstancias de tu vida has pedido ayuda?
  3. ¿Crees que en algún momento has necesitado ayuda y no la has pedido?
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El contenido en vídeo por si no tienes tiempo de leer 😉
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¡Quiero ser feliz!

Aquí tenéis el post en video por si hoy no tenéis tiempo de leer!

Ser feliz está muy bien, realmente bien.

Sientes una descarga en tu interior, sonríes, todo es maravilloso y crees que eres capaz de todo.

La Felicidad es ese momento estupendo en el que todos anhelamos vivir permanentemente. Ese estado orgásmico que buscamos en todo, en todos y siempre. Nuestro objetivo, nuestra meta.

Y reconozco que, a nivel social, se nos empuja a creer que alcanzaremos la felicidad infinita de una u otra manera.

Pues siento deciros que la felicidad existe, ¡claro que sí! pero de permanente tiene lo que tiene de vida una chocolatina en pleno agosto olvidada en el coche.

Pretender ser felices constantemente es tirarnos en plancha y sin paracaídas por el precipicio de la frustración.

Ala, ya lo he dicho.

Y muchísimas personas a las que les preguntas ¿Cuál es tu objetivo? Te responden convencidos: Ser Feliz.

Es como la falacia de vivir enamorados para siempre (menudo temazo también) y otras muchas cosas perennes e irreales que nada tienen que ver con la propia naturaleza cambiante del ser humano y de la vida.

Otra característica de las cosas que nos venden como brebajes de la felicidad es que sirven para todos. Pues tampoco. Lo que a mí me hace feliz a ti puede parecerte lo más aburrido, tedioso, inútil, del mundo.

Cada uno de nosotros es un ejemplar único, que se emociona con cosas diferentes y a diferentes grados. Lo que sirve para unos no sirve para todos.

Tengamos esto claro también.

Dicho esto, ¿te reconoces como un buscador incansable de la felicidad? ¿Buscas la fórmula mágica de la felicidad? ¿Qué o quien consideras que tiene el poder de hacerte feliz?

Mi propuesta:

Observaros y tratad de reconocer en vosotros mismos cuánta felicidad necesitáis para sentiros SATISFECHOS