Derecho a tener y expresar mis propios sentimientos y opiniones

Demos la bienvenida al segundo de nuestros derechos. Nuevamente un derecho de todas las personas, incluidos nosotros mismos.

Por un lado TENEMOS sentimientos y opiniones y por otro lado EXPRESAMOS sentimientos y opiniones.

Para tí

Comprenderte con el derecho de tener tus propios sentimientos y tus propias opiniones, de entrada te proporciona un relax contigo mismo. Cuando dejas de empeñarte en sentir o en opinar como los demás o como lo que se espera de ti, te liberas, porque te estás respetando.

Tengo éste sentimiento o aquella opinión y no hay nada de bueno o de malo en ello, simplemente me permito ser.

Ahora viene el momento de expresar. Expresar nuestros sentimientos u opiniones, al margen de si encajan o no en nuestro entorno, puede resultarnos muy fácil o muy difícil, podemos hacerlo de manera muy abierta o sólo en la intimidad, podemos necesitar tiempo para pensar cómo nos expresamos o dejarnos llevar por la impulsividad,…

La forma es un tema paralelo pero, el primer paso, es darte cuenta de que tienes el derecho de expresar lo que sientes y opinas, guste o no.

Cuando me expreso, me hago visible. Le digo al mundo, y a mi mismo, que Existo.

Para los demás

En esta cara de la moneda, nos encontramos con la sorpresa de ver como otros opinan y sienten distinto a nosotros y con el posterior juicio a la persona que nos lo ha expresado.

Comprender que este es un derecho que le pertenece también a los demás nos permite mantener la calma ante opiniones muy alejadas de la nuestra en un primer momento, evitando la necesidad inmediata de convencer al otro de que está equivocado.

Cuando va por delante el derecho de todos a tener y expresar opiniones y sentimientos propios, nos relacionamos con una mente abierta para atender lo que la otra persona trata de comunicarnos y nos permitimos aprender algo nuevo de ella, sin juzgarla.

La diversidad de opiniones y sentimientos nos enriquece a todas las personas

En lugar de ver como un problema las discusiones políticas o deportivas, por ejemplo, podemos agradecer que existan diversidad de opiniones ya que esa es la forma natural de promover los cambios necesarios.

 

two man and two woman standing on green grass field

 

Obsérvate

¿Te permites tener sentimientos y opiniones propias? ¿Te juzgas cuando te reconoces teniendo sentimientos y opiniones diferentes al resto? ¿Qué te dices?

¿Expresas tus opiniones y sentimientos, positivos y negativos? ¿Unos sí y otros no? ¿Te sientes cómodo expresándote tal y como lo haces?

Te sugiero

Trata de expresar a lo largo de la semana un sentimiento a alguien de tu entorno y tu propia opinión en una conversación entre varias personas. ¿Qué has sentido?

 

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Cuando cambia el tiempo

Venimos de días repletos de luz, de buen tiempo, de vacaciones y de alegría. El Sol, la maravillosa estrella que calienta e ilumina nuestro planeta, nos miraba más de cerca y nos cubría de energía.

Y ahora la manga corta empieza a no cubrir suficiente y cuando menos te lo esperas ya se ha hecho de noche.

Algo sucede en nuestro cuerpo y en nuestro ánimo, que parece que nos ralentizamos y nos ponemos más tristes.

El otoño es tiempo de lluvia, llamemoslo melancólico, y la atmosfera da pie a la reflexión. Después del break vacacional en el que hemos querido no pensar mucho y limitarnos a disfrutar, nos viene a la mente nuestra realidad cotidiana y nos damos cuenta de que queda bastante tiempo para la siguiente tanda de chancletas y mojitos.

Más allá de que a nuestro cuerpo, mente y alma les apasione la luz y el calorcito solar, éste tiempo de reflexión puede convertirse en un tormento cuando nuestra vida está repleta de cosas que no nos interesan, que no nos llenan, que no nos llevan hacia donde nos gustaria estar.

Creo que, cuando estás haciendo con tu vida lo que quieres, cuando dedicas tu tiempo y energía vital a aquello que te satisface, cuando tienes a tu alrededor a personas con las que sumas,… El cambio de tiempo no importa tanto.

De hecho, el fresquito es una excusa perfecta para dar achuchones, los libros, series, películas o juegos, parece que sientan mejor mientras afuera está lloviendo y vuelves a recordar frente al espejo lo bien que te sienta la chaquetita.

Como siempre, sentirse bien es una elección que también hay que tomar en los días grises.

Antes, la llegada del frío a mí me enfadaba, directamente. Absurdo, pero yo me enfadaba con el tiempo y me preguntaba “¿Porqué?! Con lo feliz que yo era!”. Ahora, me doy cuenta de lo necesario de las estaciones, de los cambios de tiempo, de la lluvia, del frío y de las nubes negras.

Cuando aceptas que el cambio forma parte de la vida y te das cuenta de la capacidad del ser humano para adaptarse a ellos, sencillamente agradeces lo que ya se ha ido y disfrutas de lo bueno que llega.

Te sugiero que:

No te resistas a irte a dormir mas temprano. No te preocupes si tus “ganas” de salir o ánimo para ponerte en marcha disminuyen. Es tiempo para ello así que fluyamos con él y aprovechemos esos días en los que nuestro biorritmo está animado.

Te invito a:

Proponte 2 acciones para llevar a cabo de aquí a Diciembre y ponte a ello.

Hacer algo de deporte, dibujar, leerte una saga, hacer una maraton de series,  aprender a hacer panellets, redecorar un espacio de la casa, decirle a las personas que quieres que las quieres, cambiar de look, , apuntarte a alguna actividad que te satisfaga,…

Cuando tenemos objetivos propios que nos motivan, la luz y el calorcito está dentro de nosotros y lo que sucede afuera, no nos condiciona tanto.

 

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