Psicólogas, Psiquiatras y Coaches

*Condenadas a entenderse*

Muchas son las personas que nos preguntan a las coach y/o expertas en inteligencia emocional qué es exactamente lo que hacemos y esto es absolutamente natural, puesto que esta es una profesión muy nueva que justo empieza a despuntar en nuestro país.

Cuando explicamos lo que hacemos, de la manera mas concisa y clara que podemos, muchas veces se nos confunde con psicólogas, de la misma forma que mucha gente considera que un psicólogo y un psiquiatra tratan lo mismo o que se cree erróneamente que todos los trastornos o enfermedades mentales son motivo de exclusión social, peligros, agresiones, etc.

Photo by Alexander Krivitskiy

Aunque personalmente considero que estas 3 profesiones convergen en el objetivo y sentido de su propia existencia y que yo resumo como:

La pretensión de ayudar a personas a través del trabajo con la mente y la pasión por la comprensión de la conducta humana

Me atrevo a limitar el terreno de actuación de cada una de ellas en base a los niveles de tratamiento.

La psiquiatría

Es medicina. Esto debe quedar claro y meridiano e ir por delante y este es el motivo por el cual solamente una psiquiatra tiene potestad para recetar fármacos.

La psiquiatría trata patologías, es decir, anomalías físicas, cognitivas o a nivel de segregación de sustancias que requieren de intervención química para ser tratadas o paliadas (depresión o ansiedad), así como trastornos mentales o de conducta severos, por ejemplo, la psicopatía o el trastorno de personalidad múltiple, entre otros.

Photo by Gratisography

La Psicología

Se encuentra entre la psiquiatría y la inteligencia emocional & coaching conductual.

Una psicóloga no tiene potestad para recetarle fármacos ni diagnosticarle patologías, pero sí que tiene conocimientos y herramientas para tratar trastornos mentales y de conducta (graves y leves) que supongan para el paciente una pérdida de control de la situación, por ejemplo, intentos de suicidio o autolesiones, depresión, TOC, dislexia, etc.

Photo by Gerd Altmann

Inteligencia Emocional y Coaching

Se trabaja con personas sanas, es por ello que no tenemos pacientes sino clientes.

Nuestros conocimientos y herramientas nos permiten detectar y tratar creencias autolimitantes, autosabotaje, miedos, sentimientos enquistados o cargas emocionales y nos dotan de capacidad para enfocar objetivos y logros trazando un camino motivante o potenciar y mejorar las relaciones con los demás y con uno mismo a través del autoconocimiento.

Photo by Skitterphoto

Las 3 profesiones pueden complementarse incluso se recomienda compatibilizarse simultáneamente en muchísimos casos.

Si bien es cierto que las profesionales en Inteligencia Emocional y Coaching Conductual podemos encontrarnos casos de depresión, ansiedad, TOC, adicciones, etc. en nuestras consultas, es de nuestra obligada responsabilidad que derivemos o cuanto menos sugiramos a nuestros clientes que acudan a otro tipo de profesional en el momento en que detectemos que el caso se escapa de nuestro dominio.

Si no vamos a hacer la carrera de medicina ni la de psicología, no pretendamos ser o ejercer profesiones que no nos tocan, por respeto a los profesionales que sí están capacitados para ello por supuesto, pero sobre todo por el bienestar de los seres humanos con los que tratamos.

De igual forma, a psicólogas y psiquiatras, cansadas de ver como afloramos coach y expertas en cosas varias os pido que abráis la mente porque definitivamente estamos destinadas a convivir y cooperar. Que lo aceptéis es imprescindible para que nuestro trabajo sea cada vez de mejor calidad.

Como decía al principio, esta es una profesión que justo está naciendo en nuestro país y que ni siquiera está oficializada en ningún lugar del planeta todavía pero es cuestión de tiempo, y lo sabéis.

Por último, al resto de personas que ni son psiquiatras, ni psicologas ni coaches, os animo a que rompáis tabús frente a los tratamientos de mejora personal y a que pidáis ayuda apartando los prejuicios sociales. Visitad mi otro post “yo no necesito ayuda

Todo lo aquí expuesto, a caballo entre la aclaración y la reivindicación, es fruto de mi percepción, opinión e inquietud y no está basado en ningún estudio o análisis específico.

Dedico este post excepcionalmente a mis miedos y perezas.
Anuncios

Derecho a ser escuchado y tomado en serio

Hace ya unos meses compartí los primeros derechos asertivos que me gustaría repasar con vosotros: Derecho a ser tratado con respeto y dignidad, y derecho a tener y expresar mis propios sentimientos y opiniones.

Recupero este bloque, que seguirá completándose hasta conocer todos nuestros derechos asertivos y los de los demás, con el que reza el título de este post:

Derecho a ser escuchado y tomado en serio

¿Qué significa esto?

Para tí

Partiendo de la premisa de que te expresas con respeto a los demás, sencillamente debes tener claro que el hecho que los demás te escuchen y te tomen en serio, es tu derecho.

Photo by rawpixel

Ser ignorado, que tu opinión sea menospreciada o que no se tenga en consideración real tu punto de vista, se tome en broma o se le quite valor, es una señal de mala educación y poco respeto hacia ti por parte de los demás, por lo que puedes comprobar qué tipo de personas te rodean y medir si te convienen.

Pero si este es un hecho reiterado, es decir, que se repite en el tiempo y forma parte del estilo de trato que sueles recibir, se considera mobbing, bullying , acoso o mal trato psicológico.

Si al leer lo anterior te has sentido identificado o identificada, si crees que alguna persona ejerce este tipo de acoso sobre ti, no te culpes ni justifiques y explícale a personas de tu confianza o a un/una profesional
lo que te sucede . ¡Hay muchas personas que podemos, queremos y sabemos ayudarte!

Photo by Girlan Xm

Para los demás

De igual forma, los demás tienen el derecho de que les escuchemos y les tomemos en serio, aunque sepamos que tienen opiniones muy distintas a las nuestras o que sus propuestas carecen de argumentos o conocimientos.

Sí sí, has leído bien, escuchar y tomar en serio incluso a quien parece que no tiene nada que aportar.

Ahora piensa por un momento en los niños pequeños que te rodean, tus hijos, sobrinos, alumnos,… ¿Los escuchas y tomas en serio?

Piensa en las personas mayores, ancianas, que tienen tantísimas cosas que contarnos… ¿Los escuchas y tomas en serio?

Y ese amigo sin muchos estudios o ese familiar que todos consideráis un poquito “gañán”… ¿Los escuchas y tomas en serio?

Photo by rawpixel.com

Tenemos 2 orejas y una sola boca, justamente para oír más y hablar menos

Zenon de Citio

Cuando comprendemos que este derecho es tanto mío como tuyo, cuando interiorizamos la necesidad de los demás de ser escuchados y de ser tomados en serio, ponemos en práctica la Escucha Activa.

Esta actitud nos proporciona un universo de conocimientos que no estábamos viendo, una comprensión de la realidad de las personas que nos hablan y es la antesala de las conversaciones más ricas de las que puedas participar.

¿Te atreves a escuchar a los demás y tomarlos en serio a partir de ahora?

Te sugiero

Intenta mantenerte callado y escuchando pacientemente un rato a ese niño o anciano que tienes cerca.

Date cuenta de cuantas veces quisieras interrumpirle o se te va el pensamiento a otra cosa ¿Te gustaría que los demás te hicieran lo mismo?

Photo by Gratisography

A veces nos quejamos de que los demás no nos escuchan o no nos toman en serio pero, si nos detenemos un momento y desde la humildad, podemos darnos cuenta que nosotros hacemos exactamente lo mismo.

Yo no necesito ayuda

Hay un mensaje motivador con un trasfondo muy positivo pero que, mal interpretado, puede darte más problemas que beneficios.

“Tú puedes con todo”

Y la mala interpretación, el giro de tuerca que algunas personas le dan es:

“Tú solo puedes con todo”

Es absolutamente cierto que cada uno es responsable de su vida y que, dejarnos en manos de los demás y del devenir de las circunstancias, puede acabar en frustración, como poco. Pero cuando confundimos la autorresponsabilidad con el rechazo de la ayuda externa, las consecuencias no son más agradables.

Desde el estrés del día a día en el trabajo, pasando por la conciliación personal y laboral, los conflictos relacionales, la incapacidad de decir “no”, la falta de motivación o de compromiso o la insatisfacción que parece sobrevolar tu cabeza día sí, día no.

Da igual que tu límite llegue a través de una dieta que nunca eres capaz de mantener, de un propósito que siempre acabas abandonando, de un deseo que llevas postergando desde hace años o de una situación concreta que sientes que te supera.

No es necesario vivir una situación traumática para necesitar ayuda

Todas las personas, en un momento u otro (o en varios) necesitamos ayuda.

Y pedir ayuda no significa volcar en otra persona la responsabilidad de solucionarte la vida, eso se llama victimismo, evasión e irresponsabilidad.

Pedir ayuda significa que, desde la humildad, levantas la mano y dices: Yo solo no puedo con esto.

¿Qué NO ES pedir ayuda?

  • Pedir ayuda no te hace más débil
  • Pedir ayuda no es de cobardes, no es de enfermos, no es de víctimas.
  • Pedir ayuda no es molestar a los demás
  • Pedir ayuda no te deja una “deuda a saldar”

Eso sí, se requiere una buena dosis de humildad, de confianza en los demás, de abrir la mente a nuevas propuestas, de valentía para tomar acciones que a ti no se te habían ocurrido y de criterio propio para sopesarlas.

En definitiva, pedir ayuda cuando se necesita es señal de una sana autoestima

Te propongo que te hagas alguna de éstas preguntas y trates de responderte honestamente:

  1. ¿Te resulta fácil pedir ayuda?
  2. ¿En qué circunstancias de tu vida has pedido ayuda?
  3. ¿Crees que en algún momento has necesitado ayuda y no la has pedido?
ground group growth hands

El contenido en vídeo por si no tienes tiempo de leer 😉