EL APEGO

¿Bueno o malo?

A lo largo de los últimos años he ido encontrándome con la palabra APEGO y con su significado por diferentes vías.

Personalmente lo descubrí a través de teorías sobre el amor de pareja y, haciendo distinción entre el amor y el apego y valorando que éste es algo que por nada del mundo queremos en nuestra vida, entendí que este vínculo emocional era casi peor que el mismísimo diablo.

Photo by Pixabay on Pexels.com

Un buen día, leyendo un libro muy interesante acerca del duelo, la pena y la gestión de los mismos, me encontré con una lista de 15 principios de la teoría del apego (según John Bowlby) y mi percepción dio un vuelco.

De pronto el apego puede ser beneficioso, no existe sólo un tipo sino varios y además, es una estrategia de supervivencia que ponemos en marcha cuando todavía ni razonamos y que nos proporciona protección y cuidados.

Hoy quiero compartir con vosotras éstos 15 principios, porque creo que a este concepto no se le atribuye la importancia y la necesidad que realmente tiene para nuestra salud mental, no solo como niños sino como adultos.

Sobretodo me gustaría que os quedarais con la idea de que “apegos” hay varios y que hay uno entre esos varios que nos conviene y mucho. He resaltado en negrita las ideas o puntos que me parecen más cruciales, aunque sin duda todos son dignos de desarrollar.

Espero que os sirva.

15 principios de la teoría del apego

Extraídos del libro “Pérdida, Pena y duelo” de Jorge L. Tizón

  1. La conducta de apego es aquélla que lleva a que una persona alcance o conserve la proximidad con respecto a otro individuo diferenciado y preferido.
  2. Las conductas de vinculación o apego son diferentes a las de alimentación y sexuales, aunque poseen una importancia al menos similar para la vida humana.
  3. Llevan al establecimiento de vínculos afectivos o apegos, al principio entre el niño y el progenitor y, más tarde, entre adultos.
  4. Esas conductas y patrones conductuales están modificados por sistemas de conducta que al principio del desarrollo se van corrigiendo homeostáticamente, pero siguiendo el criterio 1.
  5. Mientras que un vínculo de apego perdura, las diversas formas de conductas de apego que contribuyen a él están activas sólo cuando resulta necesario.
  6. Muchas de las emociones más intensas surgen mientras las relaciones de apego se forman, se mantienen, se desorganizan, se renuevan, etc.
  7. La amenaza de pérdida despierta ansiedad y la pérdida real, pesadumbre y cólera.
  8. El mantenimiento del vínculo de apego es la principal fuente de seguridad en la infancia y una de las fundamentales en la vida adulta.
  9. Por eso, la psicología y la psicopatología de las emociones coincide, en buena parte, con la psicología y la psicopatología de los vínculos de apego.
  10. Las conductas de apego se han hecho idiosincrásicas de muchas especies porque contribuyen a la supervivencia del individuo, al mantenerlo en contacto con quienes le brindan cuidado. Más aún en las especies nidícolas.
  11. Brindar cuidados es una conducta complementaria de la conducta de apego y cumple asimismo una función evolutiva: proteger al individuo apegado.
  12. Si la conducta de apego permanece potencialmente activa toda la vida y cumple funciones biopsicosociales adaptativas básicas, es un grave error suponer que su actividad en un adulto implica patología, regresión o “conductas inmaduras”.
  13. A cualquier edad pueden existir patrones perturbados de la conducta de apego, debido a que el desarrollo se ha desviado. Los tipos de vínculo de apego descritos más frecuentemente son el apego seguro, el apego ansioso, el apego evitativo y el apego ambivalente.
  14. Los principales determinantes del curso que sigue la conducta de apego son las experiencias del individuo con sus figuras de apego durante sus años de inmadurez: con la triangulación originaria (madre-padre-self) y/o sus sustitutos más permanentes.
  15. Los patrones de vínculos afectivos adultos dependen de la forma en la cual las conductas de apego se organizan en la personalidad.
Photo by Andreas Wohlfahrt on Pexels.com

Emociones

¿Qué son y para qué las necesitas?

Las emociones son la reacción física y mental que sucede tras percibir un estímulo, ya sea a través de nuestros 5 sentidos o de nuestra propia imaginación.

Las emociones son sensaciones cortas y temporales que se comportan como una descarga repentina que va disolviéndose poco a poco.

En niñxs a partir de los 3 o 4 años y en adultos, las emociones van acompañadas casi simultáneamente de pensamientos.

Estos pensamientos pueden ser de 2 tipos:

  • Recuerdos vividos, experiencias similares (propias o ajenas).
  • Posibles consecuencias del suceso y de las acciones que tomemos al respecto

Toda esta “secuencia” (percepción del estímulo, reacción emocional y reconocimiento) sucede en milésimas de segundo y, como casi siempre, el único objetivo de tal despliegue de medios es sobrevivir.

Las emociones forman parte de nuestro kit de supervivencia
Photo by Engin Akyurt

Durante aproximadamente los 3 primeros años de nuestra vida, vivimos únicamente en un mundo emocional, es decir, no hay pensamientos que acompañen al estímulo, ni lenguaje que lo explique. Somos un libro en blanco, así que todo lo que sucede a nuestro alrededor y con nosotros mismos se convierte en nuestro “registro automático” de causas y efectos que pasará a formar parte de nuestro carácter y personalidad. La mayoría de las emociones vividas en esta edad y el resultado de las mismas no lo recordamos, se guardan en lo más profundo de nuestro subconsciente, eso sí, son la base de nuestra autoestima, confianza, apego, seguridad, sentido de amor,…

Photo by Nandhu Kumar

A partir de esa edad, seguimos viviendo emociones diariamente y seguimos aprendiendo de ellas (catalogándolas) pero podemos detectar el tipo de pensamientos que las acompañan o cuanto menos comprender la experiencia desde un punto de vista consciente y lógico, aunque sea a posteriori.

Las principales emociones son 6:

Y a partir de ellas se derivan todas las demás: Euforia, felicidad, Ira, Pánico, Fobia, Repugnancia, Angustia, Pena, desesperanza,…

Aunque muchas de nuestras emociones no son agradables, son vitales para nosotros por lo que no conviene en absoluto ignorarlas, evitarlas, reprimirlas o negarlas.

Cuando no las gestionamos bien, pueden convertirse en cargas emocionales y esto suele complicarnos la vida

Photo by Gerd Altmann

Lo mejor que podemos hacer con ellas es agradecerlas, reconocerlas, comprender de qué nos informan y gestionarlas para nuestro mayor bienestar y el de los demás. Todo ello se consigue a través de la Inteligencia Emocional.

En los siguientes post, veremos más en detalle cada una de ellas.

+ La Alexitimia es la incapacidad para sentir emociones y puede deberse tanto a una lesión neuronal como a un trastorno del aprendizaje.

El Post en video por si no te apetece mucho leer…
Sígueme en Youtube!

Descubre cómo es tu Pareja Ideal

Hace algunos años, un amigo me sugirió que escribiera en un papel cómo sería mi hombre ideal y desde entonces, creo que esta es la mejor manera de empezar una relación de pareja. Gracias Neko por el consejo

Paso 1: Coged papel y bolígrafo porque vamos a hacer una lista.

Si eres de listas en excel, también valen 😀

Esta lista, o descripción detallada si queréis, incluye todas las características que tiene que tener mi pareja ideal.

Y cuando digo todas, es todas.

Desde lo más superficial a lo más profundo, de lo más banal a lo más imprescindible. Todo, absolutamente todo lo que en nuestro imaginario infinito de pareja ideal quepa.

Edad, altura, color de ojos, de piel, estilo de vestimenta, estudios, trabajo, vicios y virtudes, hobbies, familia, amigos, idioma, posición social, equipo de fútbol, color preferido, si le gustan las fiestas patronales, bebe o fuma, tiene pecas, cocina bien, … ¡todo!

Cierra los ojos e imagina que tienes en frente a esa persona y empieza a describirla. Es perfecta, no le falta ni le sobra nada. Todo en esa persona te satisface, tanto física como emocional y psicológicamente.

Photo by Pixabay

La lista puede ser larguísima, con un montón de adjetivos o puede ser corta. Todo lo que tú consideres que debería tener tu pareja ideal, la persona con la que compartirías el resto de tu maravillosa vida.

Si lo que decides hacer es una especie de redacción tipo “mi pareja ideal debe tener esto o aquello por este motivo o por este otro…” genial también, ambas técnicas valen, aunque el formato lista resulta más sencillo posteriormente ya que vamos a tener que hacer unos cálculos (en el siguiente post)

  • No te pongas límites, no los hay.
  • Nadie va a leer ni a ver jamás esa lista o descripción, sólo tú.
  • Déjate sentir.
  • Idealiza, fantasea, imagina sin miedo.
Photo by daniyal ghanavati

Paso 2: Una vez tengas tu lista hecha, detente 2 minutos de reloj a valorarla.

Cuando digo valorarla, me refiero a leerla desde el aquí y ahora, desde la realidad humana y terrenal. Date cuenta de que TODO ESO habla de una sola persona y esa persona es la que tú esperas encontrar.

Una vez la valores, respóndete lo más honesta y cariñosamente a la siguiente pregunta:

¿Cuántas de esas características tengo yo?

A cada persona, esta pregunta le puede inspirar cosas totalmente distintas.

Acerca de la pareja actual, de la propia autoestima, de la irrealidad en la que vives o de lo poco que crees que mereces, de personas parecidas a quien has descrito,…

Éste ejercicio te va a servir durante mucho tiempo, más de lo que puedas imaginar.

Te sugiero…

Si te surgen dudas frente a si tienes o no algunas de las características, pregunta a la gente de tu entorno si te ven o no así. ¡Personas que te vayan a ser sinceras!

Ten en mente tu lista de la pareja ideal a partir de ahora y estate atento/a..

Pactar con la Pareja

Cuando las decisiones se toman entre 2

Pactar Decidir [dos o más partes] una cosa de común acuerdo y comprometerse a cumplirla, defenderla o mantenerla Diccionario de Google
Quizá toda la retahíla de post que preceden a éste (abajo te dejo la lista) buscaban llegar precisamente hasta aquí: al Pactar con la Pareja Por lo que hemos visto hasta ahora cada persona somos un intrincado mundo, repleto de ideas, creencias, deseos, ilusiones y miedos. Coincidir con otra persona y que encajen nuestros mundos requiere de esfuerzo por lo que cada vez que nos encontremos totalmente de acuerdo en la forma, tiempo y sentido de nuestras decisiones deberíamos brindar por el milagro.

Photo by Pixabay

Entonces, ¿qué sucede cuando hay que tomar una decisión y cada miembro de la pareja tiene una opinión distinta o incluso opuesta?

En estos casos solo hay un camino posible, si lo que se pretende es llegar a un acuerdo beneficioso para ambos. Ese camino es el que nos lleve a alcanzar el Punto de Inflexión. El punto de inflexión es un lugar al que se llega con la sensación de que ambas partes ganan.
¿Cómo se llega al punto de inflexión?
  • Teniendo claros cuales son mis valores
  • Siendo respetuoso con los valores de la otra persona
  • Confiando en que ambos tenemos buenas intenciones
  • Con una actitud predispuesta al convencimiento
  • Buscando el ganar-ganar
En el momento en el que se acuerde algo que esté en contradicción con nuestros valores, sentiremos malestar e incoherencia. En el momento en el que no estemos respetando los valores de la otra persona, estaremos alejados de buscar su beneficio y, en teoría, amamos a nuestra pareja. En el momento en el que no confiamos en las intenciones de la otra persona, creemos que quiere engañarnos o aprovecharse de nosotros, deberíamos replantearnos si queremos seguir con esa pareja. Si no estamos dispuestos a ser convencidos ¿para qué vamos a iniciar una negociación? Cuando nuestra intención es únicamente convencer al otro, no escuchamos, nos obcecamos en darnos argumentos a nosotros mismos y se nos olvida abrir nuestra mente a nuevas posibilidades.

Muchas personas se encuentran en mitad de una negociación de convenio de divorcio cuando jamás han negociado mientras estaban pareja
Cuando buscamos el Ganar-Ganar, activamos la empatía y la comprensión, ceder no nos parece sumisión y mantenerse firme no implica intransigencia. Ganas tú y gano yo. Si hay una característica positiva en una pareja sana, sin duda alguna es la comunicación pero, si no somos capaces de alcanzar un punto de inflexión siempre que sea necesario, la relación está abocada al fracaso por mucho que nos comuniquemos de manera abierta y honesta.

Te sugiero…

Revisa cuales son tus valores y en qué momentos tú mismo no los has respetado Piensa en una situación de conflicto o desacuerdo con tu pareja y en cómo la afrontaste, ¿buscabas el ganar-ganar?

Photo by Sebastian Voortman

Posts Relacionados