Sin Disfraz

Tercer y último capitulo del bloque: Yo Mismx

¿Qué hemos hecho hasta ahora?

  • Nos hemos observado y dado cuenta de que hay una parte sombría de nosotros que no nos gusta mucho.
  • La estamos tratando de aceptar.
  • Nos hemos plantado frente al espejo a decirnos, no muy convencidos, que nos queremos.
  • Nos hemos cuestionado qué estamos dispuestos a dar a los demás.
  • Nos hemos dado cuenta de las falsas expectativas que hemos podido causar.
  • Nos hemos dado cuenta de las expectativas que hemos podido depositar erróneamente en otras personas.

¿Todo esto cuando estamos hablando del amor? ¿Dónde están la magia y la purpurina con la que suele venir envuelto el amor de pareja?

Que bajón, tanto análisis…

Aún y así, queremos seguir enamorándonos, encontrar a alguien con quien compartir la vida, a quien acompañar en el camino y que nos acompañe. Y es que nuestra especie se siente satisfecha relacionándose con otros.

En la naturaleza del ser humano existe la necesidad inherente de Pertenecer, de formar parte de un grupo, de ser aceptado, de amar y ser amado. 

Si nos fijamos, combinar a nuestro verdadero Yo con esa necesidad de ser amado y de pertenecer, puede resultar algo complejo. Más si se trata de relacionarnos estrecha e íntimamente con otra persona.

Hace falta un puente sólido que me permita combinar ambos mundos de una manera sana y satisfactoria. Es imprescindible poseer una cualidad que me ayude a adaptarme al entorno, situaciones y personas que me rodean sin perder mi esencia, mi criterio, mi propio valor y mis intereses.

Ese brebaje todopoderoso no es otra cosa que la autoestima

Cuando tenemos autoestima, el traje que mejor nos sienta es el de ser uno mismo y vamos por el mundo sin disfraz

Porque, para que tú me aceptes, no necesito fingir ser quien no soy.

Porque, para que te intereses por mí, no necesito convertirme en quien tú deseas.

Simplemente siento como siento, pienso como pienso, digo lo que digo, hago lo que hago y soy como soy. Si te gusto y me gustas, si nos apetece acompañarnos mutuamente, genial. Si no, sigamos cada uno por su camino.

No quiero cambiarte ni vestirte con otras ropas si no lo decides tú. No quiero disfrazarte de algo que no eres ni espero que me hagas feliz dándome lo que deseo o cumpliendo mis expectativas en el amor.

De igual modo, quiero cambiar si quiero y decidir por mí mismo cuando disfrazarme para la ocasión. No estoy en este mundo para hacerte feliz a ti y mucho menos convirtiéndome en quien tú necesitas.

Y es que la máscara acaba cayendo y el disfraz acaba pesando

Super Woman, Super Man, princesa, caballero, perro faldero, fantasma, payaso o ser invisible…

¿De qué te has disfrazado tú?

¿Dónde aprendiste que, para que te amen, tienes que ser lo que los demás quieran?

Ríete de tus disfraces y cuando estés listo, deshazte de ellos.

Un comentario en “Sin Disfraz

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.